El país quedó ubicado entre los países con peor desempeño industrial del planeta durante los primeros años del gobierno de Javier Milei. Se cae a pedazos el relato del experto en crecimiento, con y sin dinero.
Así lo reveló un relevamiento internacional sobre 56 economías que colocó al país en el segundo puesto entre los que más retrocedieron en actividad manufacturera entre 2023 y 2025, un período marcado por contracción productiva, cierres de empresas y pérdida de empleo.
El informe, elaborado por la consultora Audemus, muestra que la producción industrial argentina registró una caída promedio del 7,9 por ciento en esos dos años.
Solo Hungría tuvo un resultado peor, con un retroceso del 8,2 por ciento. Detrás quedaron Bulgaria con -6,7 por ciento, Alemania con -6,3 por ciento, Canadá con -5,2 por ciento, Italia con -4,8 por ciento y Países Bajos con -3 por ciento.
Mientras tanto, otras economías mostraron una dinámica opuesta. Taiwán lideró el ranking con un crecimiento del 32,3 por ciento, seguido por Vietnam con 23,8 por ciento, Egipto con 19,5 por ciento, Costa Rica con 16,3 por ciento, China con 13,3 por ciento, Rusia con 13 por ciento y Singapur con 12,8 por ciento.
Según el estudio, las dificultades industriales en Europa responden en gran parte a factores externos, como el shock energético o las tensiones comerciales. En el caso argentino, el deterioro se explica principalmente por decisiones internas: un tipo de cambio apreciado que resta competitividad, una apertura comercial acelerada y la ausencia de políticas industriales activas.
La comparación regional también deja a Argentina en una posición desfavorable. Entre 2023 y 2025, Brasil expandió su industria un 3,5 por ciento, Chile un 5,2 por ciento, Perú un 6,5 por ciento y Uruguay un 3,7 por ciento. Colombia y México también retrocedieron, pero apenas un -0,7 por ciento y -0,4 por ciento.
El deterioro impactó de lleno en el entramado productivo. En los dos primeros años de gestión de "Jamoncito", 2.436 empresas industriales dejaron de realizar aportes al sistema de ART, una señal que suele asociarse al cierre o a una reducción drástica de actividad. La cifra equivale a casi el 5 por ciento del total de firmas del sector.
Las plantas que siguen operando tampoco logran recuperarse. La utilización de la capacidad instalada se ubica en 57,9 por ciento, el nivel más bajo de la última década si se excluye la pandemia. En términos concretos, la industria produce a menos de seis de cada diez unidades de su potencial.
El empleo industrial también se contrajo. Desde 2023 se perdieron 72.955 puestos de trabajo en el sector manufacturero, lo que representa una caída del 6 por ciento. Tras un derrumbe inicial en 2024, hubo un leve repunte, pero desde el tercer trimestre de 2025 la destrucción de puestos volvió a acelerarse.