Mientras el país se prende fuego y el gobierno libertario habla de motosierra para todos, hay un nombre que no para de facturar en pesos, dólares y con vía libre desde Aeroparque: Leonardo Scatturice.
Se trata de un empresario argentino radicado en EE.UU., con vínculos aceitados con el Partido Republicano, la inteligencia, Santiago Caputo, y ahora también con el mismísimo Estado argentino.
Scatturice ya suma 21 contratos con el gobierno, el nuevo Lázaro?? Me parece q si...
— Adriana Cerovaz (@LadyBertis) August 8, 2025
No es un proveedor nuevo, pero desde que Javier Milei llegó al poder, la billetera pública se le abrió como puerta giratoria. Sus empresas ganaron al menos 21 contratos con el Estado en tiempo récord, muchos de ellos con ofertas más caras que las de la competencia. ¿Casualidad? ¿Meritocracia? ¿O simple lobby con olor a trampa?
La empresa OCP Tech, de la que Scatturice es CEO, ganó 17 licitaciones entre 2024 y 2025. En 2023, con Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, había ganado apenas 9. Pero en la era Milei, todo se multiplicó: más contratos, más ministerios, más zeros.
Uno de los más jugosos lo firmó con ARCA en mayo: 888,6 millones de pesos para comprar y mantener routers. ¿Lo loco? Presentó la oferta más cara, y aun así le adjudicaron el contrato. Las otras dos eran un 34 por ciento y un 40 por ciento más baratas. ¿La explicación oficial? Las otras empresas “no presentaron la información que se les pidió”. Sospechoso, pero legal.
También se llevó 1.378 millones de pesos del Ministerio de Economía (sí, el de Luis “hermano de” Caputo) y 4,99 millones de dólares del Ministerio Público Fiscal. Todo en silencio, todo por derecha (ponele).
Pero hay más. En pleno ajuste a los trenes, Trenes Argentinos le adjudicó dos contratos millonarios: uno por 6,3 millones de dólares + IVA para instalar Wi-Fi en depósitos; y otro por 6.235 millones de pesos + IVA + 1,43 millones de dólares para cámaras, fibra óptica y puesta en valor.
También se llevó un contrato de Educ.ar para renovar tecnología en escuelas públicas: 80 millones de dólares. Sí, mientras recortan libros, becas y conectividad, a Scatturice le tiran dólares como si fueran papel picado.
Y si algo faltaba: la empresa Tactic Global LLC, del mismo grupo, firmó un contrato con la SIDE (sí, la Secretaría de Inteligencia) para hacer lobby con Donald Trump. ¿Costo? 10 mil dólares por mes para “coordinar reuniones”. Pagarle a un intermediario para que Milei vea a su ídolo. Todo muy libremercado.
La historia no terminó: el 26 de febrero, un avión privado identificado con COC Global Enterprise (firma de Scatturice) aterrizó en Aeroparque, proveniente de Miami. Bajó Laura Arrieta, empleada de la empresa, y evitó los controles aduaneros comunes.
La justicia investiga una posible infracción al Código Aduanero, porque según los fiscales: “el desvío fue una decisión expresa y directa del personal aduanero”.
¿Quién ordenó el pase VIP? ¿Por qué no se escanearon las valijas? ¿Qué traían? Silencio de radio. La empresa solo dijo que “se realizaron todos los controles que marca el protocolo”. ¿Cuál protocolo? No se sabe. Pero el avión ya estaba en casa.
Los números no cierran... salvo para Scatturice:
Y falta sumar lo que no figura en Boletín Oficial: Educ.ar, Trenes Argentinos, etc.
Todo esto para un “proveedor tech” que casualmente está íntimamente ligado a los cerebros del poder libertario; en un país donde el ajuste es para los de abajo, los contratos siguen siendo para los amigos de arriba.